Gastando codos

Monday, February 06, 2006



Hip! otesis


He leído distintos blog, algunos bobos, otros interesantes, otros algo intelectualoides, y los últimos sinceros. Entre los bobos y los sinceros no había mucha diferencia, y me costo elegir un perfil adecuado para el mío, finalmente escogí ser sincero, pues los interesantes e intelectuales eran bastante bobos a mi parecer…
Primero no deseo que se derramen lágrimas al leer mi triste sinceridad, es por eso que evite usar un color fuerte de fondo, yo suelo llorar con el verde v/s naranjo…
Ahora lo segundo y mas importante, la ya renombrada sinceridad no abarcara todo mi ser, si no muy por el contrario, abarcara una parte muy limitada y quizá inexistente, esta parte es la poesía que intento hacer sin conocerla, ¿Qué es la poesía?, ¿Quién es la poesía?, ¿esta tan muerta como nosotros?
Banales y reprochables significados he intentado dar a la Poe-sia, a veces la veo como ese terrible grito que damos en las pesadillas, un grito mudo y atormentador… y que por lo demás nadie escucha.
Otras veces veo la poesía como la necesidad imperiosa de poner nombre a los sentimientos (llamémosles así) que no tienen nombre, y que al no tener nombre simplemente no existen en nuestro mundo ¿existirían las montañas si estas no se llamasen ni montañas ni de ninguna forma? Claro que existirían, pero luego de que les llamáramos de alguna manera, por ultimo decir “esas gueaitas grandes”, solo así existen, de otra forma no, al menos para el hombre no, quizá para dios si, pero si a dios no le ponemos un nombre tampoco existiría, por lo tanto definitivamente la montaña no existe ¿ven? Es así de simple.
Hablar sobre el poeta es diferente, pues el poeta existe, tiene nombre y apellido, e incluso seudónimo, y numero de serie y categoría y respeto, calvicie y algunos incluso cirrosis.
Para muchos, el poeta es el pequeño dios de Huidobro, aquel ser capaz de crear, de ser el dios en la tierra, el dios que crea el florecimiento de una flor,(floreada, solo para ser mas redundante) aun cuando esta quizá ni siquiera exista en sus colores palpables al ojo, pero no importa, Huidobro construye castillos de arena en el aire como bien dice Parra, y que mas da, no es criticable, muy por el contrario, es muestra de su deidad.
Bien, soy un cronopio huidobriano, pues estoy de acuerdo con lo de crear… ¿pero que pasa cuando nos damos cuenta que quizá la poesía nos crea a nosotros? Definitivamente la poesía como pequeña diosa, irónicamente nos haría pasar una “temporada en el infierno” junto a Rimbaud.
El caso es el siguiente, o mas bien, la seudo hipótesis cronopiseada es la siguiente:

“ la poesía es un ser, sin personalidad jurídica pero existente, y no esta en un papel, no esta en el poeta, esta en el aire, está en el cosquilleo entre la punta de la nariz y el labio superior en momentos de embriaguez o lujuria animaleszca. Pero ocurre que este ser es como un fantasma que quiere ser oído, tiene su mundo propio, paralelo al nuestro, en donde vive junto a cronopios, famas, esperanzas y otros seres, pero el poderío que tiene este ser es tan grande que se mezcla con el nuestro, necesita mostrarse a nosotros por que tiene el poder para hacerlo, (así de simple, casi humano fíjese) y es este el momento en que busca a aquel ser con nombre y apellido, con mañas, caspa y codos desgastados para hacerlo su esclavo, para transformarlo en el reproductor de su mundo al nuestro, un ser parlante que transfiere aquel mundo de la poesía (similar al mundo de las ideas de Platón) al mundo del asfalto.
Quizá la poesía por si sola, como ser, sea realmente aquel grito desesperado que damos en las pesadillas, ese grito que nadie oye y que nos atormenta, y ese grito se lo transfiere a los poetas, y por ello los poetas desesperan, y por ello creo que no intento ser poeta, si no que intentan hacerme poeta.”

Por favor no se lea lo recién expuesto como metáfora, algo me dice que puede ser asi, un tanto metafísico el asunto pero bueno, es una idea, muy poco seria se ve, si respaldo, muy pobre en argumentos… quizá por ello lo del principio, quiero ser sincero, y poco sincero seria escribir citas textuales de otros textos para transformarlos a mi preferencia, lo mas cercano a ello es tomar lo que dice Huidobro respecto al poeta y voltearlo.
Obviamente con el tiempo intentare respaldar mi hipótesis, y plantearla como tal, por el momento la crítica es aceptada con el máximo agrado, pues de ellas sacare respuestas y respaldos a la teoría.
Hasta pronto.



1 Comments:

At 5:18 AM, Blogger Viv. said...

El verde y la sinceridad pegan bien. Salutis montevideanos.

 

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